Las personas que responden a la electroestimulación de alta frecuencia y ancho de pulso amplio muestran una demanda metabólica reducida.

Las personas que responden a la electroestimulación de alta frecuencia y ancho de pulso amplio muestran una demanda metabólica reducida.

El trabajo de baja frecuencia y un ancho de pulso corto induce una mayor respuesta energética en comparación con el protocolo de contracción voluntaria. Lo que demuestra que el uso de la electroestimulación en un entrenamiento produce un gasto energético mayor que sin electroestimulación.  Por el contrario, la alta frecuencia con un ancho de pulso amplio podría provocar al menos en algunos sujetos un reclutamiento de unidades motoras diferentes en comparación con la baja frecuencia y un ancho de pulso corto. Lo que nos hace pensar que algunos sujetos responden mas a la alta frecuencia con un ancho de pulso amplio que a la baja frecuencia con un ancho de pulso corto.

Para ello, en este estudio se dividieron 18 sujetos sanos en tres grupos:

  1. Grupo de alta frecuencia y ancho de pulso amplio.
  2. Grupo de baja frecuencia  y ancho de pulso corto
  3. Grupo control sin electroestimulación.

Al analizar los resultados se vio que el grupo que responde con el protocolo de alta frecuencia y ancho de pulso largo la demanda metabólica fue bastante menor que en el grupo que no responde a dicha frecuencia y ancho de pulso. Por otro lado, el protocolo de baja frecuencia y ancho de pulso corto en cuanto a la demanda metabólica fue mayor en el grupo que responde a la alta frecuencia y ancho de pulso amplio en comparación con el grupo que no responde. Sin embargo, en los dos grupos sen han obtenido niveles altos de demanda metabólica.

Analizando lo anterior, podemos llegar a la conclusión de que es más eficaz trabajar a baja frecuencia y ancho de pulso corto para una mayor demanda energética que el trabajo de alta frecuencia y ancho de pulso largo.