Electroestimulación

¿Qué es la Electroestimulación ?

El sistema EMS es un método de entrenamiento con electroestimulación basado en la electroestimulación muscular mediante impulsos eléctricos de baja intensidad o media frecuencia. Gracias al traje de electroestimulación, los electrodos se sitúan estratégicamente alrededor del cuerpo, generando una contracción muscular natural en los músculos. Este impulso llega a las capas musculares más profundas que son más difíciles de activar por medio del entrenamiento convencional.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Electroestimulacion

Electroestimulación Deportiva

Si estás saliendo de una lesión, padeces de dolores musculares, te encuentras en fase de rehabilitación, o por el contrario, buscas mejorar la fuerza muscular y el rendimiento deportivo, debes saber que el entrenamiento con electroestimulación es uno de los mejores recursos para agilizar la recuperación muscular, y conseguir tus objetivos.

La electroestimulación se consigue gracias a un chaleco o traje de entrenamiento especial. Este equipamiento posee unos electrodos situados estratégicamente en nuestro cuerpo, haciendo que se activen los músculos debido a una descarga muscular.

El entrenamiento EMS es activo. Esto quiere decir que mientras los músculos reciben esa descarga muscular proveniente de los electrodos del chaleco o traje de electroestimulación, nosotros acompañamos el ejercicio con movimientos.

El entrenador personal controla mediante un ipad o dispositivo cada grupo muscular, ajustando la intensidad del entrenamiento de acuerdo con tus objetivos, y consiguiendo resultados visibles y efectivos.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Siglas EMS

¿Sabías que el entrenamiento con electroestimulación EMS tiene que ver con los astronautas y el espacio? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo nace este concepto?

El EMS proviene de las siglas en inglés Electrical Muscle Stimulation o Estimulación Eléctrica Muscular en español. Este método de electroestimulación nace de la necesidad de poder dar una rehabilitación necesaria a los astronautas después de la pérdida de masa muscular por la ingravidez del espacio.

Ya en los años 90 nacieron los dispositivos EMS orientados al deporte profesional, rehabilitación y algunos centros de belleza gracias a sus excelentes resultados.

En la actualidad, cada vez son más las personas que nos preguntan por este método o forma de entrenar. Ha pasado de ser un entrenamiento con electroestimulación orientado a deportistas de élite y profesionales del deporte (que necesitan mayor rendimiento en su actividad física y deportiva) a estar altamente solicitado entre el usuario medio, que no es experto deportivo, pero que quiere conseguir buenos resultados durante su entrenamiento en el menor tiempo posible. Eficiencia y ganar tiempo.

Electroestimulador muscular

El electroestimulador muscular es la tecnología o  fórmula de entrenamiento preferida en los centros de rehabilitación, en los cuales utilizan impulsos de corriente eléctrica para curar lesiones. Por eso, este sistema es cada vez más recomendado en el ámbito de la fisioterapia y el entrenamiento deportivo.

El sistema EMS funciona como electroestimulador muscular. Esto quiere decir que la corriente eléctrica que pasa a través de los electrodos de nuestro chaleco o traje de electroestimulación, activa los nervios de las capas musculares más profundas que son difíciles de activar por medio del entrenamiento convencional, haciendo que se produzca una contracción muscular, la cual simula el estímulo eléctrico que genera el sistema nervioso central.

Si estás saliendo de una lesión, padeces de dolores musculares, te encuentras en fase de rehabilitación, o quieres conseguir resultados visibles y rápidos debes saber que un electroestimulador muscular es uno de los mejores recursos que tienes al alcance de tu mano.

La electroestimulación se consigue gracias a un chaleco o traje de entrenamiento especial. Este equipamiento posee unos electrodos situados estratégicamente en nuestro cuerpo, haciendo que se activen los músculos debido a una descarga muscular.

El entrenamiento EMS es activo. Esto quiere decir que mientras los músculos reciben esa descarga muscular proveniente de los electrodos del chaleco o traje de electroestimulación, nosotros acompañamos el ejercicio con movimientos.

El entrenador personal controla mediante un ipad o dispositivo cada grupo muscular, ajustando la intensidad del entrenamiento de acuerdo con tus objetivos, y consiguiendo resultados visibles y efectivos.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Funciona la electroestimulación

¿Funcionan los electroestimuladores? Es normal que surjan algunas dudas. Nos preguntamos si el sistema EMS funciona, o es otro cuento para vendernos un producto que realmente no necesitamos, y más si hemos oído hablar poco o nada de él.

El sistema de electroestimulación ha estado orientado durante muchos años a los deportistas de élite, astronautas y profesionales del deporte. Figuras como Daniel Carvajal, Roberto Bautista o Blanca Manchón usan este modo de entrenamiento para intensificar su rutina de ejercicio, y conseguir mejores resultados.

Hasta hace relativamente poco, el mundo de los celebrities e influencers como David Bisbal o Patricia Montero han dado cobertura al entrenamiento EMS, produciendo ruido en las redes, y haciendo que otro público “menos especializado” se acabe interesando por él.

El boca boca derivado de la efectividad de este tipo de entrenamiento ha hecho que cada vez sean más las personas que se interesen por este método: ya sea para perder peso, ganar musculatura, tonificar, tratar lesiones o usarlo como complemento para rehabilitaciones de todo tipo.

El sistema de EMS usa los impulsos eléctricos y activa simultáneamente casi el 100% de las fibras musculares de manera más intensa que a través de un entrenamiento convencional o esfuerzo voluntario. En otras palabras, se activan grupos musculares más profundos, consiguiendo una mejor coordinación intra e intermuscular, y un aumento del rendimiento deportivo, y quema de grasa.

Con un entrenamiento activo de electroestimulación de 20 minutos empezarás a notar los resultados en tu primera sesión. Esto es debido a que tu cuerpo libera endorfinas, y tu postura se mejora automáticamente al activarse tus músculos por medio de la tecnología EMS

Como en cualquier ejercicio de alta intensidad, podrías notar rigidez muscular o agujetas al día siguiente, pero después de 3 ó 4 sesiones verás resultados más visibles y efectivos: tus músculos se verán cada vez más definidos.

Si quieres mantener y mejorar tus objetivos durante el entrenamiento, y conseguir resultados significativos, debes integrar el EMS 2 o 3 veces por semana durante al menos 20 minutos: conseguirás mejores resultados con menor riesgo de lesión.

TENS y Electroestimulación

¿Alguna vez has oído hablar de TENS?  ¿Qué tienen en común estos dos conceptos, y en qué se diferencian? Te aclaramos estos dos términos haciendo un rápido resumen de sus características y diferencias.

Para hablar de la electroestimulación TENS, tenemos que tener claro primero qué es la analgesia.

Se define como analgesia médica a la pérdida o modulación de la percepción del dolor. Ésta puede ser local y afectar sólo una pequeña parte del cuerpo, o regional y afectar a una parte más amplia. Es aquí donde entra en acción el concepto de electroestimulación TENS.

TENS tiene su origen en China, ya que aplica el concepto de electropuntura para conseguir sus objetivos, y es una abreviación en inglés de Transcutaneus Electrical Nervious Stimulation, que en español significa Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea.

Los electroestimuladores TENS generan un cosquilleo para excitar únicamente fibras sensitivas. Gracias a esta carga eléctrica generamos pulsos eléctricos consiguiendo aliviar el dolor de una forma muy natural. El objetivo es eliminar o moderar el dolor en zonas clave o sistemáticas de nuestro cuerpo sin la necesidad de recurrir a medicamentos o analgésicos. En palabras más técnicas, se genera una analgesia local o regional. 

Por el contrario, el EMS usa los impulsos eléctricos de baja intensidad o media frecuencia con el fin de generar una contracción muscular natural en nuestros músculos, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Como conclusión, podemos decir que la principal diferencia entre ellos es que en la electroestimulación TENS buscamos calmar un dolor situado en una zona específica de nuestro cuerpo mediante pequeños impulsos bajo una sensación de cosquilleo; mientras que el EMS se encarga de entrenar y hacer trabajar tus músculos con el fin de ganar resistencia, fuerza, tonificar, desarrollar hipertrofia, etc.

Ventajas electroestimulacion

Usar la electroestimulación muscular es ideal para cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética. Este sistema es cada vez más recomendado en el ámbito de la fisioterapia y el entrenamiento deportivo, ya que:

Previene la atrofia muscular y mejora la sobrecarga. Es decir, previene el desgaste, pérdida o disminución del músculo esquelético.

Al contrario de lo que se piensa, la intensidad del entrenamiento EMS no depende de la carga de pesas, sino de la estimulación eléctrica que reciben sus músculos. Al quedar liberadas las articulaciones de estas cargas, evitamos futuras lesiones y problemas derivados de la sobrecarga muscular, reduciendo así la tensión muscular.

Ayuda a la recuperación muscular después de las lesiones. Además, en intensidades bajas puede funcionar como TENS.

Debido a la vida sedentaria podemos sufrir desequilibrios musculares, y los músculos de los hombros y la espalda suelen ser los más afectados. Gracias al sistema EMS, podemos ejercitar de forma selectiva y específica estos grupos musculares, los cuales son difíciles de entrenar eficazmente mediante el entrenamiento convencional o voluntario.

Ideal para entrenamientos de resistencia o fuerza.

Es indiscutible la eficacia electroestimulación muscular. La electroestimulación potencia tu entrenamiento haciendo que consigas resultados efectivos y visibles en poco tiempo. Se observa en entrenamientos de electroestimulación en mujeres una reducción del diámetro de la cintura, caderas y muslos. Por el contrario, en un entrenamiento de electroestimulación en hombres, se observa una disminución de volumen en la cintura, y ligero aumento en la musculación en los brazos, pecho, espalda y piernas.

Contraindicaciones de la electroestimulación

Muchas son las dudas que pueden surgirnos a la hora de realizar pensar en los efectos secundarios de electroestimulación. ¿Me puedo lesionar? ¿Y si sobrecargo el músculo demasiado? ¿Produce desgarros musculares? Nada de eso.

El entrenamiento EMS no lleva tu cuerpo al límite, se adapta a tus objetivos e intensidad. Sus impulsos son de baja o moderada frecuencia, y no daña el cuerpo. 

Cuando practicamos ejercicio convencional o voluntario, nuestro cuerpo recibe impulsos eléctricos del sistema nervioso central produciendo una contracción muscular. El EMS sólo utiliza este principio natural de una manera más intensa y efectiva.

Como cualquier deporte o entrenamiento, uno de los posibles efectos secundarios de electroestimulación que puedes sufrir son las típicas lesiones si: no calientas adecuadamente, no realizas correctamente el ejercicio, o llevas tus músculos a la fatiga. Si no eres un profesional, o no realizas deporte asiduamente, es necesario, como en cualquier otra destreza deportiva, que tu entrenamiento sea supervisado por un técnico fitness.

Se recomienda que las mujeres que se encuentren en estado de gestación, así como aquellas personas que tienen implantes de dispositivos eléctricos en el organismo, como los marcapasos, eviten el uso de este tipo de dispositivos. También es importante que nunca coloquemos los electrodos en zonas de la columna vertebral, el cuello o en las heridas.

Preguntas frecuentes sobre la electroestimulación

musculatura hasta lograr una óptima forma física o, sencillamente, perder peso. Pero, en todos los casos, tratamos de aprovechar al máximo el tiempo que pasamos haciendo actividad física. Y para ello, la electroestimulación o EMS (estimulación muscular eléctrica) es una magnífica herramienta. 

Con ella, se mejora el entrenamiento tradicional. Por ello, es importante que sepas en qué consiste. No obstante, antes queremos explicarte cuáles son los distintos tipos de entrenamiento y cómo te benefician.

Entendemos como tal a la actividad física que puedes hacer en un gimnasio trabajando diferentes músculos en rutinas prefijadas. La duración de este tipo de entrenamiento para lograr tus metas dependerá de cuáles sean estas y también de tu estado y capacidad física. 

No es lo mismo comenzar a entrenar desde cero que hacerlo teniendo ya un cierto nivel de forma física. Sin embargo, todos los expertos coinciden en señalar que tres días a la semana durante, aproximadamente, un mes y medio es suficiente para alcanzar unos buenos resultados. 

Lógicamente, esto también depende de la edad que tengas. Igualmente, cada persona tiene sus propias peculiaridades. Aún así, como norma común, podemos diferenciar tres grupos de edades: 

  • De los 5 a los 17 años. Se recomienda hacer ejercicio durante 60 minutos al día y realizarlos principalmente de tipo aeróbico. 

 

  • De los 18 a los 64 años. Se aconseja 300 minutos a la semana de ejercicio moderado o 75 de actividad intensa. También es recomendable dedicar dos días a la semana a trabajar los músculos. 

 

  • De los 64 años en adelante. Lo adecuado son 300 minutos a la semana de ejercicio moderado dedicando, como mínimo, diez al día. 



Otro aspecto importante tiene que ver con el número de calorías que quemas con este entrenamiento. Depende de la actividad física que realices, pero, por ejemplo, correr durante una hora elimina aproximadamente 800 calorías, 45 minutos de spinning te permiten gastar entre 600 y 800, y 30 minutos de HIIT te ayudará a gastar unas 400 calorías. 

Finalmente, realizar un entrenamiento convencional supone hacerlo de tipo genérico. Es decir, que es igual para todas las personas, sin tener en cuenta las particularidades físicas de cada una. Por tanto, solo podemos aconsejártelo si lo que quieres es, sencillamente, hacer deporte o perder unos kilos de más. 

Como principal ventaja, te mencionaremos que es sencillo de realizar. Sin embargo, si deseas unos mejores resultados, siempre te resultará mejor el entrenamiento con electromusculación.

Conocida por EMS, se denomina así a una técnica que provoca contracciones musculares mediante impulsos eléctricos. Con ella, consigues un efecto parecido al que te brinda la actividad física, de ahí que también se la llame ejercicio pasivo. 

No obstante, la mejor forma de que utilices este procedimiento es como complemento al entrenamiento. Es decir, a modo de complemento de la propia actividad física. Para ello, se utiliza el llamado chaleco de electroestimulación que va conectado a un dispositivo. Este traje posee unos electrodos colocados estratégicamente a lo largo de tu cuerpo. De este modo, los impulsos eléctricos alcanzan las zonas más profundas de los músculos, justamente aquellas que no se activan a través del entrenamiento tradicional. En cifras, pasarías de trabajar un 40 % de tus fibras, a un 90 % gracias a la EMS.

Con el traje o chaleco de electroestimulación, potencias el desarrollo de tu masa muscular. Así, esta crece de forma más rápida que si solamente realizas actividad física y consigues multiplicar la quema de calorías

De hecho, con dos sesiones de ejercicio normales de veinte minutos cada una a la semana y a un ritmo intenso, quemarías en torno a 500 calorías. Pero, si los combinas con la EMS, la cantidad llegaría hasta las 2.500. 

Por otra parte, los expertos recomiendan la aplicación de esta técnica con ayuda de un entrenador profesional, y con diferentes sesiones e intensidades en función del perfil del cliente.

 

No es lo mismo un entrenamiento de una persona de 18 años que una de 64, y no es lo mismo un entrenamiento de dos personas de 30 años que una realiza deporte activamente y la otra nunca ha practicado deporte.


En cuanto a los beneficios de la EMS son muy numerosos. El principal es que fortalece el sistema muscular, aunque te hablaremos de ellos más adelante. Sin embargo, esta técnica también tiene algunas contraindicaciones. 

Si tienes un marcapasos o sufres de enfermedades como la epilepsia, no es aconsejable que utilices un traje de electroestimulación. Tampoco debes usarlo si estás embarazada. En todo caso, consulta a tu médico antes de hacerlo.  

Asimismo, no es recomendable utilizar en exceso la electromusculación. Debes hacer el uso adecuado de ella, aunque sus impulsos son de frecuencia baja o moderada y es muy difícil que causen lesiones.

No podemos establecer una diferencia entre el entrenamiento convencional y el realizado con EMS. Más bien diremos que son complementarios y nunca excluyentes. Si utilizas un traje de electroestimulación mientras realizas tu entrenamiento con total normalidad, notarás como este te ayuda a mejorar tu rendimiento notablemente desde el primer momento.

La gran ventaja reside en que necesitarás un trabajo mucho más suave para obtener los mismos resultados. En otras palabras, y con términos más técnicos, un ejercicio moderado al que añadas la electromusculación te proporcionará una respuesta metabólica similar a la obtenida con un entrenamiento intenso. Esto significa que quemarás más calorías y también que tus fibras musculares se activarán más y mejor.

La gran conclusión a la que puedes llegar es que la EMS se aplica en los entrenamientos para conseguir mejores resultados sin necesidad de aumentar la intensidad de los ejercicios. Gracias al uso de un traje de electroestimulación, puedes estimular varias zonas de tu cuerpo de manera simultánea y, así, optimizar el rendimiento de tus ejercicios.

De hecho, el uso de electroestimuladores está demostrado que puede ser el complemento perfecto para mejorar el estado de forma de deportistas de diferentes disciplinas como el futbolgolf, hockey, tenis, natación, ciclismo, running, entre otros. 

Además, aplicar la EMS a tus entrenamientos te da la posibilidad de poder controlar la intensidad de la actividad en cada zona muscular específica. Así, dependiendo del deporte que practiques y tu estado físico, puedes potenciar aquellos grupos musculares que realmente van a ser diferenciales para ayudarte a alcanzar cotas más altas.

Por tanto, aplicar la electromusculación dentro de tus rutinas deportivas te permite mejorar la firmeza y la definición de los músculos, al tiempo que optimiza su tono e incrementa tu fuerza explosiva, elástica y reactiva. Incluso te resultará sumamente interesante para fortalecer tu resistencia aeróbica muscular o la capacidad oxidativa del músculo para aplazar la aparición del agotamiento y la fatiga.

Sin embargo, no todo tiene que ver con rendimiento estrictamente deportivo. La EMS es una excelente herramienta para combatir el estrés. Gracias a su aplicación, tu cuerpo aumenta el riesgo sanguíneo y la segregación de endorfinas, más conocidas como la «hormona de la felicidad». Esto provocará una mayor relajación muscular y una mayor oxigenación que, además de ser un alivio físico para tu cuerpo, también te ayudará a disminuir la presión psicológica que estés sufriendo. Notarás como tus niveles de energía aumentan por completo.

En cualquier caso, debes usar los trajes de electroestimulación supervisado siempre por un experto. Cada aplicación que hemos mencionado anteriormente necesita una frecuencia eléctrica diferente, distintas repeticiones y periodos de reposo correctamente pautados.

Por esa razón, son útiles para tratar patologías que afectan a distintos órganos, además del sistema musculoesquelético.

Las secuelas o formas graves de algunos padecimientos pueden beneficiarse de esta terapia.


Un caso claro es la COVID-19, tras cuya curación puedes presentar un cuadro de fatiga crónica. La estimulación eléctrica te ayudaría a recuperar la fuerza muscular y mejorar la movilidad y la flexibilidad derivadas de una inactividad física a causa del virus.

La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad autoinmune, en la cual la glándula no produce la cantidad suficiente de hormonas. El metabolismo se hace lento y se acumula grasa en el cuerpo. La electroestimulación funciona ayuda a acelerar tu metabolismo, reduciendo así  el porcentaje graso y la talla, y tonificando la musculatura del core.

Entre los síntomas de la fibromialgia figuran el dolor en focos o en todo el cuerpo y la fatiga crónica. La calidad de vida se ve afectada y es potencialmente incapacitante. El uso del electroestimulador de forma localizada o general mejora la motricidad, produce sensación de bienestar y aminora la fatiga.

La esclerosis múltiple es otra enfermedad autoinmune, causada por la destrucción progresiva de la mielina que afecta principalmente la médula espinal. Su sintomatología es muy diversa, pero en general se presentan espasmos musculares, hormigueos, pérdida del control de esfínteres y de la fuerza muscular. Gracias al estimulador muscular, los pacientes tratados adquieren más fuerza, resistencia y agilidad.

Complementar los entrenamientos con nuestros trajes de estimulación eléctrica te permite alcanzar las metas que te hayas propuesto. Mejora la salud general, así como la condición física, y funciona para atletas profesionales ayudándoles a lograr el máximo rendimiento. Por otra parte, también tiene utilidad cuando el objetivo es estético (mejorar la apariencia), ya que reduce los depósitos de grasa, tonifica y retrasa el natural proceso de envejecimiento; así que podemos decir que también tiene una función de presoterapia.

 

Entrenamiento cardio 

En el ejercicio aeróbico o cardio se ejercitan los músculos más grandes del cuerpo durante periodos prolongados, lo que te ayuda a quemar grasas. No menos importante es el efecto que tiene en el funcionamiento de los pulmones y del corazón, mejorando la oxigenación de los tejidos. Por otra parte, se liberan endorfinas, sustancias que elevan el estado de ánimo. Pero hay más beneficios, como veremos a continuación.

Perder peso

Se intensifica el efecto de las dietas y ejercicios destinados a perder peso. Uno de los efectos es incrementar el trabajo de los músculos, construyendo tejido y logrando que aumente su volumen, lo que define la silueta. Un mejor tono también contribuye a lograr esta meta, especialmente en el core, lo que da elegancia a la postura.

Al entrenarse y estimularse todos los músculos de forma simultánea, se drenan los líquidos acumulados y se elimina la grasa depositada en lugares específicos. El consumo energético se incrementa, y de esta manera se logra también reducir el porcentaje de grasa corporal.

Celulitis

Es otro problema que puedes aminorar o eliminar gracias a este recurso. Es generado por la vida sedentaria, los cambios hormonales, la ropa muy ajustada y el elevado consumo de sodio. Tanto en los ejercicios aeróbicos como en los anaeróbicos, el uso del estimulador muscular aumenta la oxigenación de los tejidos. Esta acción beneficia a los adipocitos y a las células musculares, permitiendo que se drenen los líquidos acumulados y la grasa.

Flacidez

La pérdida de colágeno que aparece con la edad, así como los hábitos de vida perjudiciales y el sedentarismo favorecen que la piel pierda su tono y se vea laxa. Esto ocurre porque la masa muscular no es suficientemente voluminosa y firme como para tensar la piel. Es más evidente en los brazos, pero puede aparecer en las piernas o en el abdomen.

Realizar ejercicios aeróbicos y anaeróbicos en las zonas afectadas, junto con el estímulo eléctrico que proporciona la EMS, aumenta la masa muscular y tensa la piel circundante.

Entrenamiento de fuerza 

El tono y la masa del músculo son los que determinan en buena parte la fuerza del órgano, pero lo que realmente ayuda a incrementar esta facultad es la fuerza explosiva. Puedes definirla como la máxima tensión muscular que se desarrolla en el menor tiempo posible.

Ganar masa muscular

Esto es fundamental no solo en el bodybuilding, sino cuando se trata de recuperar la musculatura que ha quedado flácida tras una lesión. La enorme ventaja del electroestimulador es que puedes incrementar el trabajo muscular sin aumentar la carga. Esto incide en la preservación de la integridad de las articulaciones.

Electroestimulación de los cuádriceps

Este músculo es muy importante para poder nadar, caminar o saltar. Su principal función es la extensión de la rodilla, y es muy importante desde el punto de vista estético, ya que define el contorno de los muslos. El entrenamiento convencional a veces no es suficiente para desarrollarlo de forma rápida, y el EMS activa este proceso, haciéndolo más expedito y efectivo.

Fuerza y potencia

Los tipos de fuerza que puede realizar un músculo tienen relación con otras variables. La fuerza de potencia toma en cuenta que la acción se realice en el menor tiempo posible, mientras que la absoluta se ejerce sin el concurso del peso corporal. La EMS te permite reclutar la mayor cantidad de fibras musculares durante los entrenamientos, aumentando así los tipos de fuerza.

Tonificar

Al perder peso, los músculos y los tejidos circundantes quedan flácidos. Mediante una rutina de posturas y movimientos se puede dar tono a estos elementos anatómicos. La electroestimulación funciona activando las fibras musculares más profundas para que aumente de manera uniforme.

Músculos abdominales

Al formar parte del core, estos grupos musculares tienen enorme importancia para la respiración, la contención de los órganos abdominales y la postura. El uso del electroestimulador muscular te permite alcanzar los six packs tan deseados para tener un abdomen estéticamente atractivo.

Define tus glúteos

Este grupo muscular está compuesto de tres haces, y es difícil activarlos de forma intensa con los ejercicios de tonificación. Sin embargo, la estimulación mediante impulsos eléctricos es capaz de llegar a las fibras más profundas, ejerciendo un efecto agonista con el ejercicio.

Hipertrofia y EMS

El aumento de tamaño de los músculos es una de las metas en disciplinas tales como el culturismo y el levantamiento  de pesas. Puedes complementar tus ejercicios anaeróbicos con la EMS, para lograr resultados más acentuados.

Rehabilitación

Mencionamos anteriormente que en ocasiones lo que se busca con el ejercicio es recuperar un grupo muscular que tiene un deterioro o una lesión. Veamos cómo puede ayudarte este método.

En fisioterapia

El uso del electroestimulador muscular forma parte de todos los protocolos destinados a la recuperación de grupos musculares que se han lesionado o sufren hipertrofia debido a un accidente o una enfermedad.

Rodillas

Las rodillas sobrellevan una gran carga y el uso de esta técnica previene las secuelas en caso de ruptura de tendones, esguinces y distensiones musculares.

Espalda

Los dolores de espalda son muy frecuentes y la sedestación es una de las causas. Con la estimulación eléctrica utilizada durante la fisioterapia se reduce el dolor de forma significativa y mejora la calidad de vida.

TENS

TENS, por sus siglas en inglés, significa Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea. Se trata de una técnica distinta al EMS, ya que el objetivo no es el trabajo muscular sino la analgesia. Funciona sobre las terminaciones nerviosas sensitivas en vez de en las motoras, y su propósito es controlar el dolor agudo o crónico que se produce en el posoperatorio, en cuadros articulares inflamatorios o en las migrañas.

No hay una respuesta a ciencia cierta, ya que debes tener en cuenta varios factores. Lo más importante es que consideres que el organismo necesita de lapsos de entrenamiento y de reposo para poder adaptarse a las modificaciones producidas por el impulso eléctrico. Además, no siempre es conveniente someter los tejidos a un flujo sanguíneo más elevado de lo habitual o de forma sostenida.

Lo que se recomienda es ceñirse a un plan de dos o tres sesiones semanales, de no más de una hora cada una. La razón es que el uso de este equipo demanda rendir a máxima capacidad, y los efectos posteriores de este esfuerzo pueden persistir hasta por 72 horas.

Bajo la perspectiva de que tu entrenador o fisioterapeuta tendrá siempre la última palabra, vamos a darte algunas líneas generales para casos específicos. Las sesiones que van dirigidas a rehabilitar una lesión pueden hacerse varias veces al día. En la región cervical hay que ser más precavidos y las sesiones serán una vez al día, dos o tres veces a la semana.

Como veremos más adelante, esta forma de entrenamiento complementario tiene contraindicaciones específicas, como son el embarazo y algunas patologías. Por otra parte, las personas con problemas cutáneos, tales como quemaduras, heridas o dermatitis deben abstenerse de colocar los electrodos en la zona, hasta que haya sanado.

En este caso puede suceder que la electroterapia no surta el efecto deseado por administrarse el pulso eléctrico en el lugar equivocado y con una intensidad baja. También es posible que el estímulo sea excesivo, lo que tiene varias consecuencias. Una de ellas es que la sobreexcitación del tejido muscular te produzca agujetas que persistan por varios días. La otra es que recibas una estimulación excesiva sobre el sistema nervioso y, en consecuencia, sufras de insomnio.

Todos quienes deseen recibir los beneficios de la electroestimulación pueden hacerlo. Se trata de complementar tus entrenamientos convencionales para lograr aumento de masa muscular, mejor tono y más fuerza, o conseguir la hipertrofia muscular. Es adecuado para las personas que están en un programa de rehabilitación, con el propósito de mejorar la función de los músculos enfermos o lesionados. También es conveniente utilizar este recurso cuando desees acelerar la pérdida de peso si estás siguiendo un plan de ejercicios y una dieta personalizada.

Sin embargo, es imprescindible que te sometas a un reconocimiento médico. Esto te servirá para descartar las enfermedades que contraindican de forma relativa o absoluta el uso de este método, en caso de que sufras algunas patología que ignoras.

Esta situación está relacionada con dos aspectos: el uso de un generador de energía eléctrica y el consiguiente esfuerzo obtenido. Como hemos venido diciendo, hay enfermedades que no permiten el uso de la electroestimulación y, por otra parte, ciertas situaciones la limitan, por lo que debes conocerlas.

 

Embarazo

El inconveniente en este caso es que los impulsos eléctricos lleguen a poner en peligro al feto. Además, el aumento de la irrigación sanguínea en las zonas musculares activadas por los pulsos eléctricos pueden restar riego a la placenta, lo que altera el metabolismo fetal.

Sin embargo, sí que puedes usar un entrenamiento de electroestimulación después del embarazo para recuperar la figura y fortalecer el suelo pélvico.

 

Enfermedades neurológicas

Si bien esta tecnología ha demostrado utilidad para mejorar los síntomas y la calidad de vida de las personas que padecen esclerosis múltiple, su uso en otro tipo de patologías del sistema nervioso no es adecuado. La decisión final dependerá de la gravedad del cuadro clínico y de la opinión del médico que se ocupa de tratar al paciente.

Lesiones 

Como mencionamos antes, las lesiones agudas de la piel, como abrasiones, quemaduras o heridas, limitan el uso de los electrodos hasta que estén curadas. Si lo que existe es un cuadro generalizado, como puede suceder en ciertas dermatitis, no es aconsejable utilizarla.

Hay una ubicación específica en la que los electrodos no se deben colocar nunca, y es en la parte lateral o anterior del cuello. La razón es que la contractura muscular en la zona puede provocarnos una lesión. Cuando hay una hernia abdominal o inguinal, o existe diástasis de la pared, la contracción de los músculos abdominales podría agravar el cuadro y producir una agudización.

Algunas enfermedades y patologías específicas y concretas

Los padecimientos específicos en los que está contraindicado utilizar este método de entrenamiento conforman una lista relativamente amplia. Léela con cuidado para que tengas presente cuál es el problema en cada caso.

Diabetes

Si bien el ejercicio moderado es beneficioso para el control de la glucemia, hay dos factores limitantes. Uno de ellos es la neuropatía diabética, que resta sensibilidad a las neuronas de las extremidades. Esto hace difícil controlar la actividad muscular. Por otra parte, el ejercicio intenso puede causar un descenso brusco de nivel de azúcar en sangre. Los pacientes diabéticos deben limitar cuidadosamente un entrenamiento con electroestimulación, pero la contraindicación es relativa.

Hemofilia

El problema en este caso es que las personas que padecen esta enfermedad hereditaria necesitan tratamiento con factores de coagulación para evitar sangrados. La irritación de la pared vascular puede causarles un cuadro hemorrágico.

Epilepsia

La causa de esta enfermedad es que existe una zona con actividad eléctrica inestable en la corteza cerebral. La EMS podría entonces irritarla y producir convulsiones. En las personas que padecen enfermedades articulares inflamatorias, este método puede desencadenar una reactivación del proceso patológico.

Personas con marcapasos

Este dispositivo se coloca en el tórax para generar impulsos eléctricos que sustituyen al ritmo cardíaco normal, que se encuentra alterado. El pulso eléctrico del EMS puede interferir con este tratamiento, causando una arritmia. Esto es más arriesgado cuando se utiliza el chaleco de electroestimulación.

Hipertensión arterial

Se trata de una contraindicación relativa, ya que solo deben evitarse las isometrías y los periodos de apnea.

Patologías cardíacas e inflamatorias

Las enfermedades cardíacas debilitan el miocardio y la actividad muscular aumentada que genera el uso de este equipo puede sobrecargar el órgano.

Problemas circulatorios graves o agudos

Las varices limitan su uso, pues es posible que la vena enferma se haga más voluminosa como consecuencia del procedimiento.

Procesos infecciosos o febriles agudos

El aumento del riego sanguíneo en las zonas sometidas a estimulación eléctrica puede ser la causa de que la infección se disemine.

Trombos

Si hay una historia de enfermedad trombótica o de trombosis venosa profunda no se recomienda su uso. La razón es que el estímulo sobre la circulación puede ser la causa de que se desprenda un coágulo y provoque una obstrucción en otra parte del cuerpo. Es una de las contraindicaciones de la electroestimulación más importantes a tener en cuenta.