EMS

¿Qué es EMS?

El sistema EMS es un método de entrenamiento con electroestimulación basado en la electroestimulación muscular mediante impulsos eléctricos de baja intensidad o media frecuencia. Gracias al traje de electroestimulación, los electrodos se sitúan estratégicamente alrededor del cuerpo, generando una contracción muscular natural en los músculos. Este impulso llega a las capas musculares más profundas que son más difíciles de activar por medio del entrenamiento convencional.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Electroestimulacion

Electroestimulación

Si estás saliendo de una lesión, padeces de dolores musculares, te encuentras en fase de rehabilitación, o por el contrario, buscas mejorar la fuerza muscular y el rendimiento deportivo, debes saber que el entrenamiento con electroestimulación es uno de los mejores recursos para agilizar la recuperación muscular, y conseguir tus objetivos.

La electroestimulación se consigue gracias a un chaleco o traje de entrenamiento especial. Este equipamiento posee unos electrodos situados estratégicamente en nuestro cuerpo, haciendo que se activen los músculos debido a una descarga muscular.

El entrenamiento EMS es activo. Esto quiere decir que mientras los músculos reciben esa descarga muscular proveniente de los electrodos del chaleco o traje de electroestimulación, nosotros acompañamos el ejercicio con movimientos.

El entrenador personal controla mediante un ipad o dispositivo cada grupo muscular, ajustando la intensidad del entrenamiento de acuerdo con tus objetivos, y consiguiendo resultados visibles y efectivos.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Siglas EMS

¿Sabías que el entrenamiento con electroestimulación EMS tiene que ver con los astronautas y el espacio? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo nace este concepto?

El EMS proviene de las siglas en inglés Electrical Muscle Stimulation o Estimulación Eléctrica Muscular en español. Este método de electroestimulación nace de la necesidad de poder dar una rehabilitación necesaria a los astronautas después de la pérdida de masa muscular por la ingravidez del espacio.

Ya en los años 90 nacieron los dispositivos EMS orientados al deporte profesional, rehabilitación y algunos centros de belleza gracias a sus excelentes resultados.

En la actualidad, cada vez son más las personas que nos preguntan por este método o forma de entrenar. Ha pasado de ser un entrenamiento con electroestimulación orientado a deportistas de élite y profesionales del deporte (que necesitan mayor rendimiento en su actividad física y deportiva) a estar altamente solicitado entre el usuario medio, que no es experto deportivo, pero que quiere conseguir buenos resultados durante su entrenamiento en el menor tiempo posible. Eficiencia y ganar tiempo.

Electroestimulador muscular

El electroestimulador muscular es la tecnología o  fórmula de entrenamiento preferida en los centros de rehabilitación, en los cuales utilizan impulsos de corriente eléctrica para curar lesiones. Por eso, este sistema es cada vez más recomendado en el ámbito de la fisioterapia y el entrenamiento deportivo.

El sistema EMS funciona como electroestimulador muscular. Esto quiere decir que la corriente eléctrica que pasa a través de los electrodos de nuestro chaleco o traje de electroestimulación, activa los nervios de las capas musculares más profundas que son difíciles de activar por medio del entrenamiento convencional, haciendo que se produzca una contracción muscular, la cual simula el estímulo eléctrico que genera el sistema nervioso central.

Si estás saliendo de una lesión, padeces de dolores musculares, te encuentras en fase de rehabilitación, o quieres conseguir resultados visibles y rápidos debes saber que un electroestimulador muscular es uno de los mejores recursos que tienes al alcance de tu mano.

La electroestimulación se consigue gracias a un chaleco o traje de entrenamiento especial. Este equipamiento posee unos electrodos situados estratégicamente en nuestro cuerpo, haciendo que se activen los músculos debido a una descarga muscular.

El entrenamiento EMS es activo. Esto quiere decir que mientras los músculos reciben esa descarga muscular proveniente de los electrodos del chaleco o traje de electroestimulación, nosotros acompañamos el ejercicio con movimientos.

El entrenador personal controla mediante un ipad o dispositivo cada grupo muscular, ajustando la intensidad del entrenamiento de acuerdo con tus objetivos, y consiguiendo resultados visibles y efectivos.

Esta forma de entrenamiento tiene como objetivo aumentar de forma rápida, efectiva y visible nuestra masa muscular, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Funciona la electroestimulación

¿Funcionan los electroestimuladores? Es normal que surjan algunas dudas. Nos preguntamos si el sistema EMS funciona, o es otro cuento para vendernos un producto que realmente no necesitamos, y más si hemos oído hablar poco o nada de él.

El sistema de electroestimulación ha estado orientado durante muchos años a los deportistas de élite, astronautas y profesionales del deporte. Figuras como Daniel Carvajal, Roberto Bautista o Blanca Manchón usan este modo de entrenamiento para intensificar su rutina de ejercicio, y conseguir mejores resultados.

Hasta hace relativamente poco, el mundo de los celebrities e influencers como David Bisbal o Patricia Montero han dado cobertura al entrenamiento EMS, produciendo ruido en las redes, y haciendo que otro público “menos especializado” se acabe interesando por él.

El boca boca derivado de la efectividad de este tipo de entrenamiento ha hecho que cada vez sean más las personas que se interesen por este método: ya sea para perder peso, ganar musculatura, tonificar, tratar lesiones o usarlo como complemento para rehabilitaciones de todo tipo.

El sistema de EMS usa los impulsos eléctricos y activa simultáneamente casi el 100% de las fibras musculares de manera más intensa que a través de un entrenamiento convencional o esfuerzo voluntario. En otras palabras, se activan grupos musculares más profundos, consiguiendo una mejor coordinación intra e intermuscular, y un aumento del rendimiento deportivo, y quema de grasa.

Con un entrenamiento activo de electroestimulación de 20 minutos empezarás a notar los resultados en tu primera sesión. Esto es debido a que tu cuerpo libera endorfinas, y tu postura se mejora automáticamente al activarse tus músculos por medio de la tecnología EMS

Como en cualquier ejercicio de alta intensidad, podrías notar rigidez muscular o agujetas al día siguiente, pero después de 3 ó 4 sesiones verás resultados más visibles y efectivos: tus músculos se verán cada vez más definidos.

Si quieres mantener y mejorar tus objetivos durante el entrenamiento, y conseguir resultados significativos, debes integrar el EMS 2 o 3 veces por semana durante al menos 20 minutos: conseguirás mejores resultados con menor riesgo de lesión.

TENS y EMS

¿Alguna vez has oído hablar de TENS? ¿De EMS? ¿Qué tienen en común estos dos conceptos, y en qué se diferencian? Te aclaramos estos dos términos haciendo un rápido resumen de sus características y diferencias.

Para hablar de la electroestimulación TENS, tenemos que tener claro primero qué es la analgesia.

Se define como analgesia médica a la pérdida o modulación de la percepción del dolor. Ésta puede ser local y afectar sólo una pequeña parte del cuerpo, o regional y afectar a una parte más amplia. Es aquí donde entra en acción el concepto de electroestimulación TENS.

TENS tiene su origen en China, ya que aplica el concepto de electropuntura para conseguir sus objetivos, y es una abreviación en inglés de Transcutaneus Electrical Nervious Stimulation, que en español significa Estimulación Eléctrica Nerviosa Transcutánea.

Los electroestimuladores TENS generan un cosquilleo para excitar únicamente fibras sensitivas. Gracias a esta carga eléctrica generamos pulsos eléctricos consiguiendo aliviar el dolor de una forma muy natural. El objetivo es eliminar o moderar el dolor en zonas clave o sistemáticas de nuestro cuerpo sin la necesidad de recurrir a medicamentos o analgésicos. En palabras más técnicas, se genera una analgesia local o regional. 

 

Por el contrario, el EMS usa los impulsos eléctricos de baja intensidad o media frecuencia con el fin de generar una contracción muscular natural en nuestros músculos, ya sea por cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética.

Como conclusión, podemos decir que la principal diferencia entre ellos es que en la electroestimulación TENS buscamos calmar un dolor situado en una zona específica de nuestro cuerpo mediante pequeños impulsos bajo una sensación de cosquilleo; mientras que el EMS se encarga de entrenar y hacer trabajar tus músculos con el fin de ganar resistencia, fuerza, tonificar, desarrollar hipertrofia, etc.

Ventajas electroestimulacion

Usar la electroestimulación muscular es ideal para cuestiones deportivas, terapéuticas o con una finalidad estética. Este sistema es cada vez más recomendado en el ámbito de la fisioterapia y el entrenamiento deportivo, ya que:

Previene la atrofia muscular y mejora la sobrecarga. Es decir, previene el desgaste, pérdida o disminución del músculo esquelético.

Al contrario de lo que se piensa, la intensidad del entrenamiento EMS no depende de la carga de pesas, sino de la estimulación eléctrica que reciben sus músculos. Al quedar liberadas las articulaciones de estas cargas, evitamos futuras lesiones y problemas derivados de la sobrecarga muscular, reduciendo así la tensión muscular.

Ayuda a la recuperación muscular después de las lesiones. Además, en intensidades bajas puede funcionar como TENS.

Debido a la vida sedentaria podemos sufrir desequilibrios musculares, y los músculos de los hombros y la espalda suelen ser los más afectados. Gracias al sistema EMS, podemos ejercitar de forma selectiva y específica estos grupos musculares, los cuales son difíciles de entrenar eficazmente mediante el entrenamiento convencional o voluntario.

Ideal para entrenamientos de resistencia o fuerza.

Es indiscutible la eficacia electroestimulación muscular. La electroestimulación potencia tu entrenamiento haciendo que consigas resultados efectivos y visibles en poco tiempo. Se observa en entrenamientos de electroestimulación en mujeres una reducción del diámetro de la cintura, caderas y muslos. Por el contrario, en un entrenamiento de electroestimulación en hombres, se observa una disminución de volumen en la cintura, y ligero aumento en la musculación en los brazos, pecho, espalda y piernas.

Contraindicaciones de la electroestimulación

Muchas son las dudas que pueden surgirnos a la hora de realizar pensar en los efectos secundarios de electroestimulación. ¿Me puedo lesionar? ¿Y si sobrecargo el músculo demasiado? ¿Produce desgarros musculares?

Nada de eso.

El entrenamiento EMS no lleva tu cuerpo al límite, se adapta a tus objetivos e intensidad. Sus impulsos son de baja o moderada frecuencia, y no daña el cuerpo. 

Cuando practicamos ejercicio convencional o voluntario, nuestro cuerpo recibe impulsos eléctricos del sistema nervioso central produciendo una contracción muscular. El EMS sólo utiliza este principio natural de una manera más intensa y efectiva.

Como cualquier deporte o entrenamiento, uno de los posibles efectos secundarios de electroestimulación que puedes sufrir son las típicas lesiones si: no calientas adecuadamente, no realizas correctamente el ejercicio, o llevas tus músculos a la fatiga. Si no eres un profesional, o no realizas deporte asiduamente, es necesario, como en cualquier otra destreza deportiva, que tu entrenamiento sea supervisado por un técnico fitness.

Se recomienda que las mujeres que se encuentren en estado de gestación, así como aquellas personas que tienen implantes de dispositivos eléctricos en el organismo, como los marcapasos, eviten el uso de este tipo de dispositivos. También es importante que nunca coloquemos los electrodos en zonas de la columna vertebral, el cuello o en las heridas.